Los
primeros tres meses constituyen un auténtico infierno. Estallan bombas y se
cometen numerosos secuestros y atentados. Mientras, el gobierno actúa erráticamente,
cambiando ministros y haciendo declaraciones que nadie cree. La Policía
obtiene un importante éxito con la detención de Roberto Quieto, uno de los
máximos dirigentes de Montoneros, que delata a muchos de sus compañeros,
permitiendo arrestos y allanamientos de locales clandestinos de la
organización.
El 24 de Marzo ocurre lo que muchos esperaban: Isabel Perón es
detenida y trasladada a Neuquén. La Junta de Comandantes asume el poder y
designa como presidente de facto a Jorge Rafael Videla. Enseguida, el
nuevo gobierno toma las medidas previsibles: disolución del Congreso y de
los partidos políticos, destitución de la Corte Suprema de Justicia,
intervención de la CGT y de la Confederación General Económica (CGE). José
Martínez de Hoz, designado Ministro de Economía, anuncia, el 2 de Abril,
su plan para contener la inflación, detener la especulación y estimular
las inversiones extranjeras.
Las
organizaciones subversivas continúan con sus ataques armados. Matan al jefe
de la Policía Federal, General Cesáreo Cardozo; colocan una bomba en la
Superintendencia de la Federal, provocando 18 muertos, y otro explosivo en
el microcine del Ministerio de Defensa, donde hay once muertos.
La
represión que pone en marcha el régimen militar es implacable. Después de
la muerte en combate de Juan Carlos Alsogaray, dirigente del ERP, la
guerrilla tucumana es aniquilada. Se detiene a Norma Arrostito, una de las
integrantes del grupo que mató a Aramburu, y, en un enfrentamiento
armado, cae Mario Roberto Santucho, jefe máximo del ERP.
Pero
esta acción no se limita a los integrantes de organizaciones subversivas.
Grupos armados matan a seis sacerdotes palotinos, en Pilar aparecen 30 cadáveres,
“desaparece” el escritor Haroldo Conti y los exiliados uruguayos Gutiérrez
Ruiz y Zelmar Michelini son asesinados. En La Plata se produce la “Noche
de los lápices”, brutal represión de estudiantes secundarios que pedían
una rebaja en el precio del transporte. Después del asesinato de dos
sacerdotes de su diócesis, muere, en un sospechoso accidente, el obispo de
La Rioja, Enrique Angelelli.
Estudiantes,
sindicalistas, intelectuales y profesionales son secuestrados y
“desaparecen”. Mucha gente elige el exilio para evitar ser detenidos por
grupos militares. El miedo domina la sociedad argentina y el escritor
Ernesto Sábato denuncia el “apagón cultural” que se cierne sobre el país.
Un
avión de YPF cae en Neuquén y mueren sus 35 ocupantes, funcionarios y
trabajadores de la empresa.
En
Septiembre se inaugura el puente internacional Fray Bentos-Puerto Unzué,
sobre el río Uruguay y se produce un incidente diplomático con Gran Bretaña
cuando una nave argentina intenta detener al buque en el que viajaba la Misión
Shcakleton, grupo científico que iba a investigar las posibilidades de
explotación de recursos naturales en las islas Malvinas y en el Atlántico
sur.
Muere
un grande del tango: Juan D'Arienzo. Y en Nevada (Estados Unidos), durante
un confuso episodio, es asesinado Ringo Bonavena, una de las figuras del
boxeo argentino.
Boca gana el Campeonato Metropolitano y el éxito teatral del año es Equus,
de Peter Schaffer, interpretada por Miguel Angel Sola. También convoca
mucho público el unipersonal de Juan Vilches, El
bululú.
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