 Santiago de Liniers y Bremond, Caballero de
la Orden de San Juan, Caballero de la Orden de Malta, Capitán de navío de la
Real Armada, Comandante General de Armas de Buenos Aires y Virrey del Río de
la Plata, nació en la ciudad francesa de Niort el 25 de Julio de 1753. Hijo
de Jaeques de Liniers, oficial de la rnarina gala, y de Enriqueta de Bremond,
ingresó en la Orden de Malta como paje del Gran Maestre Manuel Pinto de
Fonseca, después de cursar estudios con los padres del convento del Oratorio.
Durante tres años permaneció en la escuela militar de dicha Orden, hasta
egresar, en 1768, a los 15 años, con la cruz de Caballero.
En Francia ingresó en el regimiento de Royal-Piémont,
llegando a Subteniente de caballería, pero en 1774 solicitó la bajá en
Carcassonne, para ir hacia Cartagena, donde se alistó como voluntario en una
de las cruzadas contra los moros argelinos. En esa oportunidad sirvió como
edecán del príncipe de Rohan. Su rutilante foja de servicios será, en el
futuro, comentario de Buenos Aires, debido a que lo rodea de un halo de
romanticismo y aventura. Al concluir la campaña en Africa, rindió examen de
guardia-marina y no tardó en ascender a alférez. En 1775 se embarcó con la
expedición de Pedro de Cevallos, y a las órdenes de ése participó en la
ocupación de la isla de Santa Catalina y en el ataque a la Colonia del
Sacramento. luego, entre 1779 y 1781, fue oficial del navío San Vicente, un
barco de la escuadra franco-hispana que luchó contra la flota inglesa, Se
encontró más tarde en el sitio de Mahón y en la conquista de Menorca, y fue
ascendido, por su actuación en estos encuentros, a Teniente de navío. En el
sitio de Gibraltar actuó como segundo jefe de la batería flotante Talla
Piedra, campaña en la que poco después, como Comandante del Fincastle,
se apoderó del barco corsario Elisa, de origen inglés. Este nuevo
hecho le valió las insignias de Capitán de Fragata.
En 1788 fue enviado al Río de la Plata
para, organizar una flotilla de cañoneras. Llevó consigo a su hijo Luis y a
su primera esposa, Juana de Menviel, con quien había contraído enlace en
Málaga. Pero ella murió en Marzo de 1790 y Liniers volvió a casarse, esta
vez en Buenos Aires, con María Martina Sarratea, hija de Martín de Sarratea.
Luego de dirigir la fortificación de la
plaza de Montevideo, en 1796, como Jefe de la escuadrilla española, obtuvo el
grado de Capitán de Navío. En 1803 el Virrey Joaquín del Pino lo nombró Gobernador
de Misiones, y hacia allí se trasladó Liniers para hacer, además, un
estudio político y científico de la región, cuyas conclusiones volcó en Junio
de 1804 en un estudio especial. En el viaje de regreso a Buenos Aires murió
su esposa María Martina, y al arribar a la Capital, el Virrey Rafael
de Sobremonte le encargó la defensa de la Ensenada de Barragán. Allí
fue sorprendido por la primera invasión inglesa,
en 1806. Su actuación en la Reconquista y posterior Defensa de Buenos Aires
representa el máximo galardón en la biografía de caudillo, que fue premiado
con el cargo de Virrey del Río de la Plata.
Los sucesos del 19 de Enero de 1809, no
obstante, concluyeron con su alojamiento del puesto, que ocupó Baltasar
Hidalgo de Cisneros. Por entonces Liniers proyectaba viajar a España,
aspiración que venía postergando desde hacía años. Mientras esperaba la
autorización para trasladarse a la Península se dirigió a Alta Gracia, Córdoba,
donde adquirió una estancia que perteneció a los jesuitas, estableciendo allí
su vivienda. En uno de los frecuentes viajes que realizaba a la ciudad de Córdoba
tuvo noticias de la Revolución del 25 de Mayo de 1810.
Su oposición al proceso porteño y la
jefatura del movimiento contrarrevolucionario acabaron con su vida, el 26 de Agosto
de ese mismo año.
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