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El nombre actual de mi
provincia, es la antigua denominación dada por lo españoles, cuando se
establecieron en las primeras poblaciones de la región (Asunción,
Salta, Corrientes, Esteco, Tucumán, Santiago del Estero) cuando
hablaban de la enorme porción de territorio boscoso alrededor de cuya
periferia erigieron sus poblados. Más tarde, un presidente "democrático"
impuso su nombre al territorio que acababa de provincializar, cosa demagógica
que felizmente fue abolida. Para los íberos, el casi inexpugnable
CHACO GUALAMBA resultó un desafío, por lo difícil de su tránsito y por
la belicosidad de sus habitantes naturales. Sus acciones para el poblamiento
pasaron desde la firma de tratados de paz con los naturales, hasta la
fundación de encomiendas, reducciones y pueblos habitados por mestizos,
aborígenes y españoles. Recién a finales del siglo XVIII comenzó la
ocupación efectiva del Chaco, con la llegada de oleadas de inmigrantes
europeos, que sumaban su esfuerzo agrícola a la actividad forestal ya
instalada por correntinos.
El vocablo CHACO es una
deformación fonética de CHACÚ, término con el que se denominada a una práctica
ceremonial de caza de los habitantes del sur del Imperio Inca. La influencia
cultural ejercida por los quechuas en el norte de nuestro país, hizo que
esta costumbre también se practicara en el Chaco Austral, en aquellos
lugares donde había sabana. Consistía en formar grandes rondas, con el
concurso de varias tribus, que alcanzaban kilómetros de diámetro, para
luego estrechar la formación gritando y produciendo el mayor ruido posible.
Cuando el círculo se había cerrado lo suficiente, los cazadores más
diestros ingresaban en él, provistos de armas para realizar la matanza de
los animales que les eran útiles. Este procedimiento se realizaba en forma
anual una vez, excepcionalmente dos. Tenía significado ritual, por lo tanto
no debe entenderse como hábito de caza de los chaquenses.
Aunque no tienen relación
aparente, por lo menos en cuanto al significado aplicado en la toponimia, se
hace imperioso recordar que en el estado de Nuevo México de los Estados
Unidos de Norteamérica, al sur de ese país se desarrolló una civilización
llamada Chaco. Existen importantes yacimientos arqueológicos en la
actualidad, donde se puede medianamente reconstruir la historia de este
pueblo de agricultores y pescadores, de cuyos asentamientos se conservan
restos a lo largo del cauce del río Chaco. Este curso de agua, que
permanece seco la mayor parte del año, fue el hábitat donde un pueblo ya
desaparecido, construyó edificios de piedra, utilizados para vivienda y los
más importantes para ceremoniales de tipo religioso.
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