El Congreso de Tucumán fue una asamblea que se reunió en la ciudad de Tucumán (ahora San Miguel de Tucumán) y declaró la independencia de la Argentina de España el 9 de Julio de 1816.

La intervención de Napoleón en España en 1808 fue el paso decisivo para que el país entrara en guerra civil y liberó a las colonias americanas del control del gobierno central. En 1810 una reunión de prominentes ciudadanos en Buenos Aires coordinó un gobierno autónomo (o junta) para administrar el Virreinato del Río de la Plata (que incluía a Argentina, Uruguay, Paraguay, y el sur de Bolivia) en el nombre de Fernando VII. En 1813 el virreinato fue renombrado como Provincias Unidas del Río de la Plata, pero la Junta continuó sin poder consolidar el control sobre el vasto territorio que se enfrentaba a la anarquía interna y al intento real de reconquistar las colonias.

Los 32 delegados del Congreso de Tucumán se reunieron en 1816 para idear una nueva estructura política para solucionar el desarreglo que vivía el país. Proclamada formalmente la independencia de España, los delegados designaron a Juan Martín de Pueyrredón como Dictador Supremo. El Congreso se trasladó a Buenos Aires en 1817, y dos años después enmarcó las discusiones en una Constitución para un fuerte gobierno central. La separación de Paraguay, Uruguay, y Bolivia de las Provincias Unidas fue acompañada por la separación de la argentina misma, impulsada por los caudillos (magnates locales), quienes finalmente obligaron a desaparecer al Congreso en 1820. Confusión y desunión reinaron hasta el comienzo del gobierno de Juan Manuel de Rosas en 1829.