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Durante
el gobierno de Avellaneda la incipiente industria nacional logró dar
un importante paso adelante, especialmente en las ramas vinculadas con la
actividad agropecuaria.
El
Presidente, que afrontó la crisis financiera de 1874-1876,
concilió en su política económica las dos tendencias existentes en los
hombres de pensamiento de la época: la liberal y la proteccionista. Apoyó
la industria mediante un incremento en los gravámenes a la importación de
productos que podían fabricarse en el país.
Durante
el gobierno de su sucesor, Roca, el Club Industrial gestionó la
organización de una exposición continental de la industria y logró el
apoyo del Presidente. Con fondos concedidos por el Congreso se levantaron en
lo que es hoy la plaza Once los locales para la muestra de la producción
industrial nacional: vino, cerveza, jabón, cigarrillos, calzado, vestido y
artes gráficas; ésta se exhibió junto a productos provenientes de otros
países de América y de Europa.
La
exposición fue inaugurada el 15 de Marzo de 1882, en un acto
presidido por Roca. Habló en esa ocasión el Presidente honorario.
de la comisión organizadora, doctor Nicolás Avellaneda, quien señaló
que la muestra “representaba
nuestro impulso más poderoso en las vías del progreso industrial”.
Fue
clausurada a fines de julio del mencionado año, después de haberla
visitado unas 500.000 personas.
No
obstante el apoyo prestado a la muestra, en la década del 80 predominó en
la conducción económica una filosofía que lo confiaba todo a las fuerzas
naturales del mercado. El Estado, según Roca, debía “limitarse a establecer las vías de comunicaciones”
y a “levantar bien alto el crédito público en el exterior”.
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