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Francisco
Ramírez ha pasado a la historia como el “Supremo
Entrerriano” porque el 24 de Noviembre de 1820 fue elegido en
Gualeguay “Jefe Supremo” de la República de Entre Ríos, que comprendía
el actual territorio de la Mesopotamia (Entre Ríos, Corrientes y
Misiones). Su figura, reciamente combativo, domina todo el turbulento y
dramático año de 1820, que culminó con el triunfo del ideal federalista
al aceptar Buenos Aires la firma del Tratado del Pilar, después de la
victoria obtenida por el ejército montonero de Ramírez y López en
Cepeda. Ese tratado, que lleva la firma de los dos caudillos y del
gobernador porteño Manuel de Sarratea, constituye la piedra fundamental
de la organización federal y republicana del país, adoptada
definitivamente tres décadas más tarde, al sancionarse la Constitución
de 1853.
Ramírez, nacido en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, el 13
de Marzo de 1786, se incorporó en su juventud a la lucha emancipadora
contra el poder español, y fue más tarde resuelto opositor de la política
centralista de Buenos Aires. Partidario de José Artigas, fue uno de sus
principales lugartenientes en la guerra contra las fuerzas porteñas. El
18 de Marzo de 1818 asumió el gobierno de Entre Ríos y, dos años más
tarde, Inició junto con Estanislao López la campaña contra el
Directorio de Buenos Aires que concluyó con su disolución y la victoria
de las fuerzas federales. Distanciado posteriormente de Artigas, ante la
insistencia de éste en declarar la guerra a los portugueses que habían
ocupado toda la Banda Oriental, Ramírez entró en lucha con su antiguo
jefe y lo derrotó
completamente, obligándolo a buscar refugio en el Paraguay. El
encumbramiento de Ramírez, sin embargo, fue efímero. El 29 de Septiembre
de 1820 proclamó la constitución de la “República
de Entre Ríos”, y se lanzó luego a la guerra contra Estanislao
López,
quien había hecho causa común con los porteños para impedir el
predominio de Ramírez. El 10 de julio de 1821, el jefe entrerriano fue
derrotado en un combate librado en Córdoba y, en el transcurso de la
retirada, al pretender auxiliar a su compañera, la célebre “Delfina”, cayó muerto por sus perseguidores. Ramírez tenía
entonces 35 años de edad.
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