|
LIMITES
CON EL BRASIL
Tocó
al gobierno de Sáenz Peña considerar el litigio pendiente entre la
Argentina y el Brasil sobre el territorio de las antiguas misiones, que no
había podido ser resuelto en 1890, año en qué
fracasó una tentativa de transacción por medio de la división del
territorio disputado.
Como
consecuencia del acuerdo por ambos países de dar cumplimiento al tratado de
arbitraje del 7 de Septiembre de 1889, fue
designado defensor argentino el doctor Nicolás A. Calvo, mientras que el
Brasil nombró como representante a José María da Silva Paranhos, barón
de Río Branco. Muerto Calvo en Mayo de 1893,
nuestro país designó en su reemplazo al doctor Estanislao S. Zeballos,
para preparar el correspondiente alegato.
El
Presidente de los Estados Unidos, Grover Cleveland, árbitro elegido por el
acuerdo de 1889, dictó su fallo el 5 de
Febrero de 1895, muy pocos días después de
haberse hecho cargo del gobierno José Evaristo
Uriburu. Dicho fallo fue
favorable al Brasil, y de acuerdo con éste (que se limitaba a indicar la
ubicación de los ríos que habrían de servir de límite entre los dos países),
la Argentina perdió 1.200 leguas de territorio.
En
su Memoria de 1895 ofrece el doctor Zeballos
pormenores de las ventajas cartográficas con que concurrió el Brasil al
arbitraje “El material que ha
presentado al árbitro revela
largas, pacientes y metódicas investigaciones de conjunto y de detalle, de
manera que todo es completo y claro
en ellos. Sus mapas comparados, coordinados y reducidos a diferentes
meridianos revelan una investigación y labor
científica bien dirigida. La República Argentina tenía material trunco. Le faltaban documentos y los mapas más importantes,
y mandó por ellos a Portugal y España al último
y de prisa, en 1892 y 1893,
cuando ya corrían los términos
del arbitrajes.
LIMITES
CON CHILE
En
1896 se agudizó la tensión en las relaciones
entre la Argentina y Chile, y en las calles de Santiago y de Buenos Aires
llegaron a desfilar grupos de ciudadanos que pedían armas para terminar con
el problema por la vía de la fuerza.
En
Marzo de 1893, el ministro argentino en
Santiago, Norberto Ouirno Costa, había suscrito con el ministro de
Relaciones Exteriores de Chile, lsidoro Errázuriz, un protocolo adicional
del tratado de 1881, mediante el cual se decía.
raba absoluta la soberanía de cada Estado sobre su respectivo litoral marítimo:
Chile no podía pretender punto alguno sobre el Atlántico, ni nuestro país
sobre el Pacífico. Dicho pacto fue aprobado y ratificado por los gobiernos
de ambos países.
Las
comisiones demarcadoras de límites habían reanudado así sus trabajos, y
en mayo de 1895 estaba ya delineada la frontera en Tierra del Fuego, se habían
colocado 5 hitos en el encadenamiento principal de la Cordillera de los
Andes, y continuaban los estudios para el sector del cerro San Francisco.
Pero al dejar el nuevo pacto en pie, las aspiraciones chilenas a hacer del divortium aquarum base de demarcación y no la línea de las altas
cumbres, se fue alejando la posibilidad de un acuerdo definitivo.
En
1895, al asumir Uriburu
el gobierno, la principal controversia giraba sobre la determinación del
punto de partida de demarcación en la Cordillera de los Andes: la Argentina
no admitía que fuese el corro San Francisco, por 26 grados, sino un punto
de la Puna de Atacama, por 23 grados. En el curso de ese año la
controversia se reflejaba polémicamente en artículos periodísticos y
folletos publicados en ambos lados de la cordillera.
En
Septiembre de 1895, en vista de los
desacuerdos que surgían entre los peritos en la explotación y fijación de
hitos, los gobiernos de Chile y la Argentina elaboraron un convenio para
evitar la suspensión de los trabajos; y al año siguiente formalizaron
otro, aclaratorio del anterior. Este último establecía que las operaciones
de demarcación de límites entre ambos países se extenderían en la
Cordillera de los Andes hasta el paralelo 23 de latitud austral, debiendo
trazarse la línea divisoria entre dicho paralelo y el de 26º 52' 45".
Paralelamente,
y ante la actitud armamentista de Chile, el Presidente Uriburu,
apoyado por el Congreso, llevó a cabo una nueva organización militar y
emprendió la tarea de adquirir en Europa nuevos buques de guerra para
equilibrar en lo posible las ventajas que ofrecía la marina de guerra
chilena.
La
reforma militar más importante fue introducida por la ley 3318, del 22 de
Noviembre de 1895, sobre organización del Ejército
y de la Guardia Nacional. El ejército permanente sería formado por
voluntarios contratados y por los argentinos que hubiesen cumplido 20 años
de edad. En Abril de 1896 se efectuó la
primera maniobra, llamada campaña
de Cura Mala¡, en la que tomó
parte la primera conscripción del país.
Al
dejar Uriburu su presidencia no se, había
alcanzado la meta de fijar la línea de frontera, pero, a pesar de algunos
pronósticos sombríos de guerra, estaban dadas, las bases legales para
superar los roces graves mediante negociaciones, peritajes y arbitrajes. El
conflicto con Chile influyó, no obstante, poderosamente en la vida
argentina, ya que posibilitó actos de política interna: en primer lugar,
la reelección de Roca y, en segundo, la
división de las dos principales figuras del P.A.N. (Roca
y Pellegrini), relacionada con la crisis
financiera que la paz armada había comportado.
|