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Nació
en Buenos Aires el 11 de Agosto de 1774. Fueron sus padres don Martín y doña
Tomasa de Altolaguirre. Estudió en España, en el Colegio Vergara de Madrid,
ciudad en la que permaneció varios años. Vuelto a Buenos Aires, el
movimiento revolucionario de 1810 lo llevó a ocupar diversos cargos de
responsabilidad, especialmente en la esfera diplomática. Cumplió su primer
misión ante la Corte portuguesa de Río de Janeiro. En 1811 Integró el
primer Triunvirato junto con Paso y Chiclana y, en
1812, en carácter de presidente de este cuerpo, fue designado General en jefe
del ejército patriota que operaba contra los realistas de la Banda Oriental.
Tuvo a su cargo el segundo sitio de Montevideo, que abandonó “cuando
las circunstancias lo exigieron”, sin
tener en cuenta la situación de intereses de los orientales, acaudillados por
Artigas.
En
1814 marchó a Londres en misión diplomática y en España mantuvo conversaciones encaminadas a establecer una monarquía constitucional en el Río
de la Plata. En 1817, el Director Pueyrredón lo nombró secretario de
Gobierno y Relaciones Exteriores. El 16 de Febrero de 1820, después de la
batalla de Cepeda que dio por tierra con el gobierno nacional encarnado en el
Directorio, fue designado Gobernador y Capitán General de la provincia de
Buenos Aires, con carácter provisional. En representación de su provincia
firmó el Tratado del Pilar con los caudillos federales Estanislao
López, de
Santa Fe y Francisco Ramírez, de Entre Ríos. Tal actitud condescendiente, e
incluso de cierta dependencia, frente a los caudillos, terminó por crear en
Buenos Aires un ambiente tan hostil, que se vio obligado a renunciar y marchar
a Entre Ríos, donde se radicó. En 1826, el Presidente Rivadavia lo envió a
Inglaterra en misión diplomática. En 1839 se desempeñó como enviado
extraordinario ante la Corte brasileña de Río y luego ante el gobierno de
Francia, donde falleció -en Limoges- el 21 de Septiembre de 1849.
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