El apóstol del localismo porteño, como lo llamó Roca -su adversario-, nació en la ciudad de Buenos Aires el 4 de Noviembre de 1817 y se graduó en jurisprudencia en 1837. Este mismo año se enroló en las filas del movimiento cultural promovido por Esteban Echeverría y fue luego miembro de la Asociación de Mayo. Tiempo después, mientras la mayor parte de sus compañeros de la asociación marcharon al extranjero, Tejedor permaneció en Buenos Aires y continu6 su lucha contra Rosas.

Junto con Jacinto Rodríguez Peña, Enrique Lafuente, Santiago Albarracín y Rafael Corvalán formó la sociedad secreta conocida como el Club de los Cinco, que tuvo a su cargo la dirección de la conspiración de Maza. Por eso, cuando ésta fue descubierta, Tejedor debió huir a Chile, donde ejerció el periodismo y su profesión de abogado, con estudio en Copiapó. Participó en la política interna chilena, como Sarmiento y Juan Carlos Gómez, y dio su apoyo a la candidatura presidencial de Manuel Montt. Volvió a Buenos Aires para radicarse definitivamente después de Caseros.

Mantuvo férreamente sus ideas unitarias desde el diario El Nacional, y luego en un cerrado localismo, cuando Buenos Aires se separó de la Confederación. En 1866 fue elegido diputado nacional, pero renunció a su banca en Mayo de 1869; y habiendo sido reelecto para el período 1874-78, volvió a renunciar, esta vez para ocupar el cargo de Procurador General de la Nación. En 1870 Sarmiento le confió la cartera de Relaciones Exteriores y, años después, desempeñó una importante misión diplomática en Río de Janeiro.

En Septiembre de 1874, al producirse el levantamiento del General Mitre, se solidarizó con éste; pero posteriormente, al concertarse la conciliación de autonomistas y mitristas, fue candidato del acuerdo para gobernador de la provincia de Buenos Aires. Triunfador en los comicios bonaerenses, fue proclamado el 15 de Febrero de 1878. Como gobernador de la provincia se mostró hostil al gobierno nacional, presidido por Avellaneda, y lo calificó de simple huésped de la provincia. Su intransigencia estimuló a sus partidarios a levantar su candidatura para la presidencia de la República en los comicios de 1880, Con el apoyo de los núcleos mitristas del interior Intentó levantamientos locales en Córdoba y Santa Fe, que no prosperaron: pero su candidatura siguió adelante, llevando como bandera su oposición a Roca, candidato oficial, y a la federalización de Buenos Aires.

Triunfante Roca en las elecciones del 11 de Abril de 1880 y habiendo anunciado Avellaneda su propósito de convertir a Buenos Aires en capital de la Nación, Tejedor se puso al frente de la corriente localista, armó a las fuerzas provinciales y enfrentó a Avellaneda. Desencadenada la lucha, ésta tuvo fin cuando los tejedoristas fueron vencidos en los combates de los Corrales, Barracas y Puente Alsina. Vencido en el terreno de las armas, debió renunciar en favor del Vicegobernador José María Moreno. Pero no se alejó de la vida pública a pesar de esa derrota. En 1894 fue de nuevo electo diputado nacional. Se distinguió como versado jurista y buen orador. Fue también profesor de la Universidad de Buenos Aires y redactor del Código Civil Argentino. Publicó un libro titulado La defensa de Buenos Aires, sobre los episodios de 1880. Falleció en Buenos Aires el 3 de Enero de 1903.